Blogger Widgets
  • ¿Qué es el amor?

    002: Paula


    Paula
    - Lo amas, ¿verdad?
    - ¡Como voy a amar yo a ese demonio! me respondió aparentemente convencida...
    A Paula se le encargó cuidar cabras. Se le explicó claramente que para lo único que serviría toda su vida, sería para eso, para cuidar cabras y, con suerte, si tenía mucha suerte, podría conseguir tal vez un marido que la saque de su 'cabrona' existencia.

    -No eres tan bonita como tu hermana Gloria, así que mejor te vas haciendo la idea que te quedarás de por vida cuidando animales. Este argumento, era su pan de cada día


    Sin embargo, ella no estaba conforme con ese destino. Quería estudiar, pero ya le habían dicho que eso no era posible. -El estudio no es para ti, ¡ya déjate de cojudeces!, le gritaba su tio Carmelo. Él era el único pariente vivo que a regañadientes había decidido cuidarlas tras la repentina muerte de su madre. A él no le causaba ninguna gracia tener que criarlas, pues pensaba que las mujeres solo traían problemas y servían para parir y cuidar cabras, nada más.


    Sin embargo con Gloria, sus posibilidades de lograr algún beneficio, parecían mayores, y es que su extraña belleza, había hecho de ella la joven mas deseada en todo ese pequeño pueblo. Es cierto, era tan pequeño que probablemente haya tenido una menuda cantidad de competidoras por el titulo, pero bien dicen que en la tierra de ciegos, el tuerto es el rey, y Gloria, era una autentica tuerta. Carmelo se dio cuenta del enorme potencial de aquel bulto que amargamente recibió tras la partida de su finada hermana, por lo que en adelante, se encargó de darle las mejores atenciones y procurar pulir aquel diamante en bruto. 


    En el otro extremo, estaba Paula, la hermana menor que con su metro cincuenta, cabellos de paja y ojos pequeños, tenía la belleza de una vizcacha. Por eso la llamaban así, Paula Vizcacha. 


    Hasta que un día Don Carmelo conoció a  Emilio Campos, y Emilio Campos conoció a Gloria. El resultado de ese encuentro, lo resumió en una sola frase, 'Me siento en la Gloria cuando te veo'. Quedó prendido de sus ojos y desde ese instante, la visitaba todos los días buscando la manera de conquistar su corazón. No lo logró del todo, pero al ser un comerciante de quesos, muy importante en el pueblo, y teniendo el monopolio quesero en mas de 20 pueblos a la redonda,  la venia del astuto Carmelo, estaba mas que cantada. ¡Qué importaba lo que ella pensara! Quien decidía su destino, era su tío, nadie más.


    Pero la boda tuvo que postergarse por 4 meses. El motivo era que Emilio Campos, por andar de muy enamorado, había descuidado demasiado el negocio quesero, y necesitaba volver a las andadas comerciales a tiempo completo. Partió entonces en un largo viaje, buscando conquistar nuevos mercados en la gran ciudad de Lima. Aunque la promesa estaba ya hecha, "Regresaré al cuarto mes, y al día siguiente me caso contigo, Gloria". Y así, sonriente, optimista, enamorado, partió.


    Paula había estado asistiendo a clases a escondidas. Aprendió a sumar, a escondidas, aprendió a leer, a escondidas. Sin dudarlo, era la mujer más inteligente de aquel pueblo. Pero mientras ella aprendía que P + A se lee 'PA', alguien debía encargarse  del cuidado de las cabras. No existiendo postor alguno para apoyarla, las cabras se quedaban solas, atadas a un árbol de eucalipto. 

    Todo funcionaba de maravillas, hasta que un día, al regresar por sus cabras, las encontró a todas tiesas a un lado de árbol, con la lengua afuera y los ojos salidos. Se habían desesperado por quien sabe qué motivo y producto del susto murieron ahorcadas por su propia soga.

    Ese mismo día Don Carmelo se enteró de las clases a escondidas e hizo pagar a latigazo limpio cada una de las 5 cabras perdidas. -Ni para cuidar cabras sirves... ¡Vizcacha desgraciada!


    Aseguró que la mandaría a Lima para que trabaje allá con uno de sus compadres, posibilidad que hizo sufrir mucho a Paula, pues la sola idea de separarse de Gloria, no le hacía gracia. Quiso disculparse, pedir perdón, prometer cuidar mejor a las cabras, pero a las justas podía quejarse pues tenía la boca hinchada por los golpes.


    Gloria la consoló toda esa noche, mientras le curaba cada una de sus heridas, a la vez que le recriminaba por haberse puesto a hacer cosas que no eran para ellas '¿Qué piensas tu que vas a hacer estudiando, eso no sirve para nada y mira lo que te ha pasado, sonsa?... ahora el tío te mandará a Lima'.


    Tal vez y sea mejor que estar aquí...- Pensó. 


    Pero ya saben que cuando no es nuestro momento, no importa lo que hagamos, simplemente las cosas no ocurren. La panza de Gloria, cambió el rumbo de esta historia, y es que faltando un mes para la boda más esperada del pueblo, se descubrió que la traviesa muchacha había estado en andadas con Pascual Mendoza, un vendedor de lana, no tan exitoso como el señor de los quesos, pero que había logrado hilvanar fuertes lazos hacia su corazón. Pronto el pecado se hizo más evidente, por lo que Don Carmelo no pudo esperar al verdadero novio y resignado, entregó a Gloria a quien en adelante se convirtió en su amado esposo.  


    Don Carmelo era un viejo zorro, pero era un hombre de palabra. Sabía que pronto regresaría el novio y las cosas se pondrían color de hormiga. Así que Paula no se fue a Lima, Paula se quedó,  se quedó como premio consuelo, y desde ese día hasta el día 30 en que volvió el novio, Don Carmelo se dedicó a engordarla, a cuidarla, a curar las heridas que el mismo había propinado, a fin de dejarla lo menos desfigurada posible. Paula no entendía nada, hasta pensó en un principio que finalmente Dios estaba siendo justo con ella, y que los buenos tratos eran sinceros, pero ya el día 30, al ver que mataban 30 cuyes gordos y armaban su banquete de bodas, supo su terrible destino.


    Emilio llegó, lloró, gritó, quiso matar al desgraciado que lo atrasó, pero nada de eso cambió su aciaga realidad. Desde esa noche en que le entregaron a Paula, dejó de sonreír para siempre. No la aceptó, ella no era el amor de su vida. 



    -No quiero a esta sonsa... No me sirve para nada.


    Y por primera vez en su vida, Paula se sintió afortunada de no ser bonita.

    El corazón de Don Emilio sufrió durante un mes más la ausencia de Gloria, se le veía perdido, desaliñado, parecía un alma en pena. Incluso algunos recuerdan haberlo visto conversar con gatos y orinarse todo en plena plaza de armas, sumergido en un demencial llanto etílico. No soportaba verla feliz con aquel hombre, con ese hijo que debió ser suyo, con su felicidad arrebatada.  


    Un día no aguantó más. Llevó consigo su pistola, dispuesto a acabar con sus problemas. "Si ella es feliz con otro, la prefiero muerta", pensó. Caminó hacia su casa, y todos asustados parecían comprender lo que iba a pasar. Era como si llevara consigo un enorme cartel diciendo "La voy a matar"



    Llegó y finalmente la vio a los ojos después de mucho tiempo. Ella se sorprendió, le dio pena verlo, le dolió en el alma saberlo destruido y sintió mucha culpa. Sabiendo lo que podría ocurrir, su culpa fue tan grande que le ofreció pasar a su casa y ya sentados frente a frente, ella pronunció las palabras que condenaron de por vida a Paula.

    Lamento lo que sucedió... pero te agradezco mucho el que no hayas arruinado la vida de mi hermana. Me siento tranquila de saber que no la aceptaste...


    La pistola estaba de más... pensó Emilio en ese instante


    A la semana siguiente, Paula se convertía oficialmente en la esposa de Don Emilio Campos. 


    Desde aquel día han pasado ya 60 años. Paula tuvo 7 hijos y 18 nietos con Emilio. Ambos viven juntos hasta el día de hoy. Demás está decir que los años han sido muy difíciles, pero los han sabido afrontar. Emilio la convirtió en su esposa, llevado por un deseo de venganza más que de amor, pero en el camino, mal que bien, han logrado entenderse. 

    A Paula nunca le han dicho "te quiero", mucho menos un "te amo", a Paula jamás le regalaron rosas el 14 de febrero, ni le dijeron "te ves linda". Paula jamás le escribió un "te extraño" a Emilio, a pesar que aprendió a escribir, ese talento suyo, lo dedicó exclusivamente para educar a sus hijos. Tal vez lo particular de esta historia es que ambos tienen eso en común, una ausencia de amorísmos y mermelada propias de los amores de novela. 


    Hace poco Emilio comenzó a olvidarse de todo, de ella, de sus hijos de sus nietos, a olvidarse incluso de su propio nombre. (espero que de Gloria también). Los hijos pensaron que tal vez lo mejor sería llevarlo a un albergue, a un lugar especial donde puedan cuidarlo como se debe. ¡Excusas! El viejo es problemático y aún cuando enfermo, sigue jodiéndo la paciencia a todos, pero el solo haber sugerido esa posibilidad, hizo que Paula se ponga como una furiosa leona. - ¡Nadie lo saca de esta casa, carajo!

    Y es que Paula no ama a Emilio, pero se preocupa cuando no está en casa. Paula no lo ama, pero ante el mas mínimo dolor que tiene, se levanta de su cama, y con sus huesudas manitos, intenta frotarle el pecho creyendo que eso aliviará sus males. Paula no lo ama, jamás lo va a amar, pero tan pronto como terminó de contarme esta historia, y al ver que el viejo Emilio no había terminado su sopa, la calentó una vez más y sentándose a su lado, le hizo comer en la boca, cuchara tras cuchara, mientras le contaba orgullosa, una vez más, que yo ya había acabado la Universidad, que tengo 27 años y que no soy un extraño, soy su nieto mayor...



    Enviado desde mi  BlackBerry de Claro.

    17 comentarios:

    1. Qué conmovedora historia. Me sorprendió el final.

      ResponderEliminar
      Respuestas
      1. Que bueno que te haya gustado :) Cdte Renzito

        Eliminar
      2. Sí, lo sé. Estoy reescribiendo las entradas de mi blog Amor Cierto que ya tiene muchas visitas, aunque muy pocos comentarios. Te invito a ti y a todos los lectores de tu blog a leerlo en cualquier momento.

        Eliminar
    2. A mi tambien me sorprendiò el final, me parecio hermosa. fuera de las azucaradas historias de amor,..

      saludos

      ResponderEliminar
      Respuestas
      1. Prometí que no serían pussy historias jajaja, bueno, habrá una que otra pussyhistoria, pero no dominarán este blog :D cudiate tigretón!

        Eliminar
    3. Oh!
      Qué final tan inesperado!
      Me encantó Mijail, muy tierna historia.

      Un beso grande!

      ResponderEliminar
      Respuestas
      1. :D Ternura... es lo más dificil de lograr generar en una historia! que bueno haberlo conseguido :D Gracias!

        Eliminar
    4. Oh! Mijael ! me sorprendiste! bonita historia ! Beso grande

      ResponderEliminar
    5. Veo que estas 160 nuevas historias serán espectaculares. Me encantó el relato, espero con ansias la siguiente entrega! Saludos desde ecuador
      Ximena

      ResponderEliminar
    6. Que bonito escrito! Bueno, ya te sigo acá también, así que por acá estaré leyendo lo que publiques :D

      ResponderEliminar
    7. Qué linda historia, Mijail. Y no me esperaba el final, incluso he terminado con lágrimas en los ojos, jeje. En todo momento pensé que era ficción, hasta que el desenlace lo aclaró todo. Son complejas estas historias de los matrimonios concertados, nunca se sabe lo que la convivencia y las responsabilidades compartidas pueden llegar a engendrar, ni cómo las personas se pueden crecer ante las adversidades, transformando positivamente la realidad. Un cuento maravilloso. Escribes como Dios, Mijail. Felicidades, saludos y un fuerte abrazo.

      ResponderEliminar
    8. algo me decia q eran tus abuelos xD.. eso que nunca se amaron no me parece tan cierto, quizas no sea de ese amor mermeloso, mas bien es de aquel que surje por costumbre, ese que hace que las parejas duren años y quien sabe facil en algun momento si sintieron amor del otro, solo q como en tantas parejas se acabo y quedo el cariño propio de los años.

      ResponderEliminar
    9. Qué buena historia Mijaíl. =) Me atrapo de principio a fin.

      ResponderEliminar
    10. No sabía de tu regreso, en horabuena! Buena historia.

      ResponderEliminar
    11. Hermoso... Hermoso!!! no esperaba menos de ti, pero para ser sincero no esperaba tanto. Me encanta cuando escriben cosas tan personales y de tan dentro, vale la pena esperar tus posts. En esta temporada tengo mucho trabajo asi que me viene bien el ritmo al que estas publicando.
      Un abrazo Mijail Gorbechev.
      K.S.

      ResponderEliminar
    12. Muy buen relato, extrañaba leerte!

      Y cuándo vuelves, Mijail? Disculpa la ingratitud.

      ResponderEliminar

     

    Algo sobre mi

    Soy un hombre feliz :)

    Experiencia

    En imagenes

    Acerca de mi

    :)